| Manifestaciones
extraesofágicas por reflujo
1.- introducción:
El reflujo gastroesofágico se define el paso de contenido
gástrico por encima del esfínter esofágico
inferior (EEI), en ausencia de náuseas, vómitos
o eructos. En determinadas situaciones se puede considerar como
fisiológico, como ocurre tras las comidas y su duración
es breve. La mucosa por encima del EEI no está especialmente
preparada para defenderse frente al ácido, ni alcalinos,
ni pepsina. La mucosa de hipofaringe es especialmente susceptible
frente a poca cantidad de dicho material y con poco tiempo de
exposición. Los órganos diana fisiopatológicamente
hablando serán el esófago y la mucosa por encima
del esfínter esofágico superior (ESS). Cuando afecta
al esófago hablamos de esofagitis por reflujo o reflujo
gastroesofágico y por encima del EES manifestaciones extraesofágicas
por reflujo.
El reflujo gastroesofágico (RGE)
se caracteriza por lesiones esofágicas (endoscopia esofágica)
y clínica definida como ardor retroesternal o reflujo de
ácido hacia hipofarige o boca. El RGE si presenta lesiones
endoscópicas se denomina RGE con esofagitis y si no hay
lesiones se denomina RGE no erosivo, que según el resultado
de la pHmetría se diferenciará en: si la pHmetría
es patológica se denomina RGE no erosivo y si la pHmetría
es normal se denomina hipersensibilidad esofágica. La prevalencia
de los síntomas típicos de RGE en España
está cifrada aproximadamente en un tercio de la población
y de éstos sólo un 10% acuden a atención
primaria.
Las manifestaciones extraesofágicas
por reflujo, también descrito como síntomas atípicos,
en los que hay mayor evidencia científica y se presentan
con mayor frecuencia incluyen: dolor torácico no cardiogénico,
asma, tos crónica, disfonía y otras manifestaciones
laríngeas y erosiones dentales.
Otras complicaciones extraesofágicas, que se presentan
con menor frecuencia son:
Cavidad oral: halitosis, quemazón
bucal y alteraciones del gusto.
Nasal: sinusitis crónica.
Oído: otalgia, otitis.
Faringe: faringitis crónica, hipertrofia adenoidea.
Vías aéreas superiores: úlceras/granulomas
en cuerdas vocales, estenosis subglótica, laringospasmo,
croup laríngeo, cáncer laríngeo.
Neumología: neumonía por aspiración, fibrosis
pulmonar, bronquiectasias y apneas del sueño.
Los pacientes con síntomas atípicos no presentan
síntomas típicos en 60-95% de pacientes y la prevalencia
de esofagitis es baja del 10-30%
2.- Reflujo gastroesofágico:
2.1 síntomas RGE:
2.1.1- ardor retroesternal
o pirosis:
Es el síntoma más frecuente, aparece 30-60
minutos tras la ingesta y suele aliviarse con la toma de
antiácidos, aunque sea de forma transitoria. Es importante
remarcar que no existe correlación entre intensidad
de sintomatología y la severidad de las lesiones
esofágicas. De tal forma, que casi la mitad de los
pacientes con síntomas típicos de reflujo
no presentan lesiones de esofagitis en la endoscopia y en
un 10% de sujetos asintomáticos se pueden evidenciar
lesiones esofágicas en la endoscopia.
2.1.2.- regurgitación:
la regurgitación ácida es un síntoma
muy específico de RGE, aunque menos frecuente que
la pirosis. Consiste en tránsito de secreción
gástrica hacia la boca. Es habitual que aparezca
al inclinarse hacia delante o en decúbito lateral
derecho. Si la regurgitación es nocturna se puede
presentar como disnea o de crisis de tos de tipo irritativo.
2.2 complicaciones RGE.
2.2.1 esófago Barret
Se define como la presencia de metaplasia intestinal (islotes
de mucosa gástrica con epitelio cilíndrico)
en la mucosa del esófago. La prevalencia se cifra
en 3-4%. se diferencia esófago de Barret corto si
es menor de 3 cm. y largo si es mayor de 3 cm. Siendo discutido
si el corto presenta menor riesgo de degeneración
neoplásica. El riesgo de adenocarcinoma de esófago
se estima entre un 0.5 y un 1% anual. Actualmente el manejo
del Barret más aceptado consiste en practicar una
endoscopia inicial con toma de biopsias de los cuatro cuadrantes,
cada dos centímetros a lo largo del trayecto de la
mucosa ectópica. Dicha toma puede dar como resultado
displasio o inflamación, si es éste último
se trata con antiácidos durante 8-12 semanas y se
vuelve a repetir. En el caso de displasia puede resultar:
Displasia de bajo grado, tratamiento con IBP y repetir la
biopsia en el plazo de 6 meses, para posteriormente practicar
endoscopias anuales.
Displasia de alto grado, en estos casos el riesgo de adenocarcinoma
se cita en 35%-40% y está discutido si realizar un
meticuloso programa de biopsias (más de 35-40 por
exploración) o realizar esofaguectomía.
2.2.2 estenosis
Su prevalencia es de 10-15% siendo situaciones predisponentes
la edad avanzada, historia antigua de reflujo y la coexistencia
de un trastorno motor esofágico severo asociado.
2.2.3. hemorragia
Es una complicación rara, pudiendo presentarse desde
una anemia ferropénica hasta una hematemesis franca.
2.2.4 úlcera péptica
del esófago
Suele asentar en el tercio inferior del esófago,
sobre el esófago de Barret.
2.3 Pruebas complementarias:
La endoscopia es la exploración prínceps para
ver las consecuencias del reflujo en la mucosa esofágica
y nos valora el grado de severidad. La pHmetría y
la manometría serán útiles para la
evaluación preoperatoria del paciente.
Clasificación de Los Angeles
GRADO A una o más lesiones en mucosa, inferiores
a 5 mm., que no se extienden entre dos extremos superiores
de dos pliegues de la mucosa.
GRADO B una o más lesiones en mucosa, superiores
a 5 mm., que no se extienden entre dos extremos superiores
de dos pliegues de la mucosa.
GRADO C una o más lesiones en mucosa que se continúan
entre dos extremos superiores de dos pliegues de la mucosa,
pero los cuales se limitan a menos del 75% de la circunferencia.
GRADO D una o más lesiones en mucosa que se limitan
al menos al 75% de la circunferencia.
3. Manifestaciones extraesofágicas
por reflujo:
3.1.- Asma:
La asociación entre asma y reflujo está ampliamente
discutida en la literatura. Parece que el reflujo sería
un potente inductor o cofactor en determinados pacientes.
Estaría indicado un tratamiento de prueba con dosis
altas de IBP en pacientes con asma de difícil control,
asmáticos no alérgicos, en aquellos en que
tengan reflujo gastroesofágico y pacientes con asma
nocturna.
Field and Sutherland revisaron 12
estudios que incluían 326 pacientes con asma tratados
con IBP y concluyen que los síntomas asmáticos
mejoraron en un 69% de los pacientes y se pudo reducir la
medicación asmática en un 62%.
La patogenésis del asma se
explica por:
· El asma podría estar provocado por microaspiraciones
de ácido gástrico.
· A través del reflejo esofago-bronquial vehiculizado
por el vago.
3.2.- Tos crónica
Se define como la persistencia de tos entre 3 y 8 semanas.
En cuanto a la etiología de la tos crónica
se considera que en pacientes no inmunodeprimidos, que no
son fumadores, con una radiografía normal y que no
reciben tratamiento con IECAS, las causas más frecuentes
son el goteo nasal posterior, el asma bronquial y la enfermedad
por reflujo.
La patogenésis de la tos
se debe a:
P or microaspiraciones.
El reflejo traqueo-bronquial-esofágico.
Se discute sobre si el RGE es la causa de la tos o el efecto.
Ya que los esfuerzos realizados con la tos pueden provocar
aumento de la presión abdominal y favorecer el RGE.
3.3.- Dolor torácico
El dolor torácico no coronario
se puede definir como el dolor retroesternal recurrente
sin relación con enfermedad coronaria después
de una evaluación cardíaca razonable que actualmente
incluye coronariografía normal. Dolor torácico
no cardiogénico es aquel que no aparece con esfuerzo,
no cede con reposo, no se irradia a la espalda, dura más
de 20 minutos, qua aparezca postprandial o en decúbito
y no suele acompañarse de síntomas vegetativos.
La etiología del dolor torácico no coronario
se cifra en enfermedad por reflujo 50%, los trastornos motores
10%, las alteraciones en la percepción (hiperalgesia)
30%, y una miscelánea 10%, que englobaría
alteraciones psicológicas.
3.4. otros síndromes
pulmonares:
3.4.1.- síndrome
de apnea obstructivo del sueño
3.4.2.- fibrosis idiopática
pulmonar
3.5. Manifestaciones ORL
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